Ya sea que necesite un jabón suave para manos o un desengrasante potente, tenemos lo que busca. Como es lógico, no todos los productos químicos son iguales, por lo que debe considerar el uso que le dará antes de comprarlo.
- Sensibilidad: Algunos productos químicos, como el jabón de manos, están diseñados para uso humano o para ser manipulados directamente por personas. Los productos muy fuertes pueden causar irritación en la piel, por lo que necesitarás como mínimo guantes o, como máximo, una máquina.
- Saneamiento vs. Desinfección: Si bien muchos limpiadores frotan bien y eliminan la suciedad visible, no lo hacen. no Desinfecta la superficie de verdad. Para baños, cocinas y aplicaciones similares, debes asegurarte de que el producto químico realmente mate los gérmenes.
- Superficie: Ciertas superficies, especialmente las porosas, pueden reaccionar muy mal a productos químicos inadecuados. ¡Asegúrate de que el producto químico que compres no las dañe!
Un limpiador multiusos eficaz es ideal para la mayoría de las aplicaciones donde no se requiere desinfección, pero siempre es recomendable verificar. ¿Necesitas sugerencias? Ponte en contacto con nuestro servicio de atención al cliente y te recomendaremos el producto químico adecuado.
Dispensadores
Quizás pienses que los dispensadores son de las máquinas más aburridas del planeta, ¡pero en realidad implican bastante trabajo! Debido a su uso intensivo y a que suelen estar en lugares públicos, donde sufren todo tipo de maltrato, deben ser duraderos y estar diseñados con precisión.
Hay algunos aspectos que debes tener en cuenta para tu solicitud:
- De pie o montados en la pared: Los dispensadores independientes son ideales para exteriores o para cubrir grandes superficies, como un almacén o un salón de baile. Los dispensadores de pared, obviamente, no ofrecen tanta libertad de uso, pero están fijados firmemente a la pared, por lo que son menos propensos a romperse o a sufrir daños.
- Potenciado vs. Sin alimentación: Los dispensadores eléctricos ayudan a ahorrar suministros al evitar que los usuarios dispensen demasiado; muchos también son sin contacto. Sin embargo, su instalación es más compleja debido a los requisitos de energía y tienen componentes más complejos que pueden averiarse. Los dispensadores manuales suelen ser más duraderos, pero se pueden dañar fácilmente. Además, requieren que los usuarios los toquen, lo cual no es ideal para la higiene.